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Barandilla: Los cuatro López

En las páginas de la historia de México se registran cuatro presidentes de apellido López. La coincidencia llama la atención e invita a la reflexión, cuatro políticos electos por los ciudadanos, mandatarios que en su momento recibieron la confianza del pueblo elector manifiesta en el voto mayoritario para que ejercieran el poder; al volver la mirada y la memoria sobre la gestión de los tres primeros es posible reconocer los peligros y las lecciones que se desprenden de aquellos años para decidir lo que queremos y lo que no queremos como gobernados y en relación a nuestras instituciones.
Antonio López de Santa Anna, (1794-1876) es recordado en la historia de México como un gobernante arrogante y sin claridad de objetivos que se propuso alcanzar el poder y sostenerse en el mando el mayor tiempo posible, pero al carecer de auténtica vocación de servicio y visión de gobierno, en realidad no fue capaz de conducir al país bajo un rumbo claro y proyecto de nación, contribuyendo con su frivolidad a la inestabilidad que lo llevaron a ocupar la presidencia en 11 ocasiones y a perder a favor de los norteamericanos más de la mitad del territorio nacional; se trató de un hombre que se intoxicó de poder al grado de hacerse llamar Su Alteza Serenísima.
Adolfo López Mateos, 1908-1969, fue un gobernante de gran carisma y cercanía con el pueblo, excelente e inspirado orador político que se hizo de fama por su simpatía natural y habilidad negociadora, en torno de su biografía oficial existen numerosas dudas y los historiadores coinciden en algunas interrogantes, entre otras el lugar y la fecha de su nacimiento, que no es un asunto menor cuando la Constitución claramente establece la necesidad de ser mexicano de nacimiento para ser presidente. Algunos afirman que nació en Guatemala; además en su biografía se afirma que fue abogado, pero no se ha encontrado ni el título, ni la cédula profesional. Fue presidente de 1958 a 1964, se hizo rodear de un gran equipo de colaboradores y logró desarrollar importantes empresas e instituciones, entre otras la Comisión Federal de Electricidad y el Instituto de Seguridad Social para los Trabajadores del Estado.
José López Portillo, 1920-2004, fue presidente de México de 1976-1982, hombre de gran cultura y simpatía, abogado y excelente orador, hijo y nieto de destacados políticos, poetas y literatos, sucedió al presidente Luis Echeverría cuya gestión fue marcada por la violencia, el desempleo y las devaluaciones; gracias a su enorme carisma y gran seguridad personal López Portillo supo conquistar al pueblo de México que vio en él una esperanza. Es memorable su extraordinario discurso de toma de posesión donde propuso desde el primer día de su mandato dividir su gobierno en tres etapas: dos años de recuperación, dos años de consolidación y dos años de crecimiento acelerado; propuso frenar los ánimos violentos y generar entre todos los mexicanos una tregua inteligente para superar la crisis que se vivía, aprovechó esa oportunidad y con gran emoción, pidió perdón a los desposeídos por el fracaso del Estado en sacarlos de su postración.
Los atributos personales de José López Portillo lo perfilaban como un gran gobernante y sin embargo su gestión poco a poco se fue apartando de su propósito inicial al punto de ser recordado como un gobernante excéntrico, frívolo y despilfarrador que hundió al país en una grave crisis moral por la enorme corrupción y arbitrariedad con que ejerció el poder, además de las recurrentes devaluaciones de la moneda, que en el final del gobierno de Echeverría rondaba los $28.50 por dólar, y al término de su gobierno llegó a poco más de $70.00 por dólar, siendo también lamentablemente recordado por la nacionalización de la Banca. Von gran cinismo afirmaba ser responsable del timón, pero no de la tormenta; así intentó justificar su mal gobierno.
El 1 de diciembre de 2018 ha dado inicio la gestión de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, 2018-2024. Los mexicanos hemos transitado por una larga historia política de luces y sombras, siendo un clamor nacional el combate decidido a la corrupción y la impunidad, para construir una democracia real, respetuosa de la división de poderes y sujeta a la Constitución, México desea vivir en paz y que los beneficios de la justicia social lleguen a todos. Feliz Navidad y próspero 2019.
(Con motivo de las vacaciones de fin de año, suspenderé mi colaboración por dos semanas).
mcplataspacheco@gmail.com

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