Loading

Barandilla: El Caudillo del Sur

El próximo 10 de abril se cumplirán 100 años del homicidio del así llamado Caudillo del Sur, Emiliano Zapata Salazar. A lo largo del siglo que está por cumplirse, éste amado líder que encabezó el Ejército del Sur, ha mantenido viva la lucha de los pueblos campesinos e indígenas como tenedores originarios de las tierras y de los recursos naturales. Se trata de un auténtico héroe nacional, cuya vida y lucha social ha sido motivo de inspiración y también materia de oportunismo político, siendo invocado por los políticos de todos los partidos que pretenden ser cobijados con los méritos del caudillo, asumiendo que la lucha de él, es también de ellos.
Emiliano Zapata Salazar nació en Anenecuilco, Morelos el 8 de agosto de 1879; fue el noveno de 10 hijos del matrimonio que formaron Gabriel Zapata y Cleofás Salazar. Se sabe que de los 10 hijos, solo sobrevivieron cuatro, y que sus padres fallecieron cuando él tenía 13 años, de manera que su hermano mayor Eufemio se hizo cargo de Emiliano y dos hermanas. Con el precario patrimonio de familia, algunos animales y pocas tierras, continuaron sus vidas en condiciones de pobreza, orfandad y marginación.
En el transcurrir de los años, la injusta política agraria del presidente Porfirio Díaz detonó el movimiento revolucionario de 1910; de hecho poco más del 90% de los campesinos eran trabajadores de las tierras en grandes haciendas y al servicio de terratenientes, criollos o extranjeros, que los explotaban, imponiéndoles jornadas extenuantes al rayo del sol por un mísero pago.
Con el paso de los años, Emiliano se hizo querer y reconocer en su natal Anenecuilco; al estallar la Revolución él tenía 30 años y a fuerza de trabajar con animales del campo se había convertido en un experto jinete, domador de caballos, charro guapo y valiente, a quien el pueblo eligió para que los representara. Él llevaba grabada en su conciencia el dolor de la injusticia y la pobreza de su infancia y juventud que le sirvieron para formular la consigna que desde el principio inspiró su lucha; la tierra es de quien la trabaja, convirtiéndose sin saberlo y sin pretenderlo, en héroe nacional, líder natural de los campesinos e indígenas que luchan por sus tierras, bosques y recursos naturales que reclaman como suyos desde antes de la Colonia.
Emiliano Zapata es para la historia mexicana un personaje con peso específico y significación propia. Encabezó hasta el día de su muerte un ejército de campesinos de Morelos, Guerrero, Puebla, Tlaxcala, Oaxaca y el Estado de México, todos improvisados y unidos bajo el liderazgo del Caudillo del Sur, dando a su lucha una genuina inspiración social que clamaba por justicia. En ese contexto es de reconocer su gran aporte a la causa de la Revolución Mexicana, que con Zapata trascendió a Madero, quien exigía sufragio efectivo y no reelección, la lucha por la instauración de un régimen de gobierno democrático, después de tantos años de dictadura, pero el zapatismo aportó la visión de campesinos e indígenas pobres y desposeídos, que a lo largo de siglos han luchado por el reconocimiento y respeto de sus derechos, logrando una auténtica reforma agraria, al destruir el injusto régimen de las haciendas, devolviendo a los campesinos sus tierras.
Siendo presidente Venustiano Carranza, el 10 de abril de 1919, después de largos preparativos, el Caudillo del Sur aceptó reunirse con el general Pablo González, quien fijó la Hacienda de Chinameca, Morelos como lugar para la entrevista, Emiliano Zapata confiado acudió puntual, acompañado de 10 hombres; al cruzar, montados en sus caballos el pórtico de la hacienda, con el último sonido del clarín que anunciaba su llegada, una lluvia de balazos acabó con su vida y la de sus acompañantes.
A la mañana siguiente el presidente Carranza felicitó por escrito al general González por el éxito de la encomienda y le aseguró un acenso a sus ayudantes; una vez más la traición manchó las páginas de la historia patria; Emiliano Zapata, a los 40 años fue masacrado sin mínima oportunidad de defensa; la desolación y el llanto de su pueblo y ejército lo acompañaron en un grito de dolor a lo largo del siglo; Zapata vive, la lucha sigue.
Aun cuando Emiliano Zapata y Francisco Villa fueron excluidos del Constituyente que redactó la Constitución de 1917, que hasta hoy rige, es de reconocer que se debe a estos dos líderes sociales la gran visión que incorpora a los campesinos e indígenas en la reforma agraria como expresión de justicia social. Así la aparente derrota del Caudillo del Sur, es en verdad una victoria moral que hace de Emiliano Zapata por derecho propio el gran héroe nacional.
mcplataspachecoa@gmail.com

  • OPINIONES

error: Content is protected !!