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Barandilla: Humildad y erudición

Desde 1976, el Ministerio de Cultura de España entrega cada año el Premio Miguel de Cervantes Saavedra, que tiene como objetivo reconocer a los autores en lengua castellana por su labor constante y destacada a lo largo de sus vidas. Es así que en esta ocasión el jurado decidió distinguir la obra y trayectoria de la poetisa uruguaya Ida Vitale, reconociendo en ella su humildad y erudición; el premio le fue entregado en una hermosa ceremonia académica en la Universidad de Alcalá de Henares de manos del propio Rey de España, Felipe VI y de su esposa Leticia.
Ida Vitale nació en Montevideo, Uruguay el 2 de noviembre de 1923, es decir al momento de recibir esta distinción tiene 95 años dedicados a la docencia de la literatura, a la traducción, a la edición de textos y desde luego a una enorme producción personal de libros de poemas y ensayos.
En su discurso de aceptación Ida Vitale hizo gala de su enorme y profundo conocimiento de la obra de Miguel de Cervantes, El Quijote de la Mancha. Con delicadeza y elegancia compartió con la audiencia su encuentro y amor por don Quijote; durante los años de su primera infancia reconoce la presencia de su abuelo italiano, abogado culto que como migrante viajó de su natal Palermo a Montevideo donde se estableció y formó familia. En ese largo viaje y durante toda su vida se hizo acompañar por las obras de Homero, cuyos versos el abuelo repetía en griego y latín y hacía repetir al padre de Ida; ella escuchaba sin comprender aquellos poemas que narraban tragedias de héroes, dioses y sirenas.
Cuando Ida inició la etapa escolar, en el patio de recreo, la fuente donde los niños se acercaban y jugaban con el agua estaba adornada con baldosas que tenían pintadas escenas del Quijote. Ella observaba esas imágenes que le parecían maravillosas y logró que su tío le regalara su primer libro de don Quijote; es así como rápidamente hizo amistad con el Quijote y Sancho. Esa obra de Miguel de Cervantes ha marcado su vida, al igual que la de su abuelo fue tocada por el influjo de Homero; con seguridad afirma que creció no a la sombra, sino a la luz de grandes autores.
Ida Vitale agradeció el valor añadido a la felicidad de ese instante de recepción del premio, porque lleva el nombre del autor del libro entrañable para ella, un libro que ha sido su compañero, amigo y consejero en el viaje de la vida y del cual posee diversas ediciones, todas indispensables y
de lugar seguro en su biblioteca y memoria.
En la estructura argumentativa de don Quijote, afirmó Vitele, existe un mago enemigo de don Alonso Quijano, el protagonista, que transforma a la sin par Dulcinea en una aldeana fea y olorosa, y es así como Ida encuentra que el gran libro de la literatura castellana contiene un juego permanente de apariencias, un hombre que a fuerza de leer novelas de caballería termina enloqueciendo y creyéndose él mismo caballero andante, se disfraza como tal y da inicio a una serie de aventuras en las que confunde la realidad que se niega a admitir con las fantasías y aventuras que cree vivir, arrastrando al fiel amigo Sancho que por ser realista de continuo le advierte los peligros, sufrimientos y fracasos que le esperan en su intento por defender como caballero andante el honor de las mujeres, la justicia, el
amor y el deber.
La actualidad ajena al tiempo de don Quijote se debe a la concurrencia de múltiples aciertos. La originalidad del planteamiento, un pretendido caballero andante que se entrega a la lucha por el honor de las mujeres y la defensa de nobles ideales, convirtiendo sus aventuras en ocasión para apreciar la vivencia de virtudes que hacen de la hermosa narrativa un venerable acervo moral de la herencia humana, porque como afirmó Vitale, la salsa de los cuentos es la propiedad del lenguaje en cualquier cosa que se diga, y ese es el talento del gran maestro Miguel de Cervantes, que con el manejo puro de la lengua crea una doble realidad, esa magia que no se resiste al pensamiento, sino que lo expresa con sutileza y encanto.
El discurso de Ida Vitale concluyó con un gesto de humildad de ella. Pidió perdón por acudir a recibir ese premio tan inesperado como deseado, haciendo propicia la ocasión para disertar en la tierra de Miguel de Cervantes Saavedra, precisamente en la Universidad de Alcalá de Henares, y referirse a don Quijote, el libro que marcó su vida mostrándole el camino del bello
oficio de poeta.

Correo electrónico: mcplataspacheco@gmail.com

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