Loading

Llegó la hora

En unas horas sesionará el Consejo Político para dar a conocer la convocatoria para elegir al nuevo dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional.
En unas horas el gobernador Alejandro Moreno solicitará licencia para contender por el cargo.
Y en unas horas más también el secretario general de Gobierno, Carlos Miguel Aysa González, lo sustituirá, en el cargo más importante del Estado.
Quedó definida la fecha de elección: domingo 11 de agosto. Se adelanta un mes.
En un principio estaba prevista para septiembre, porque lo organizaría el Instituto Nacional Electoral. Terminadas las elecciones estatales, en específico la de Puebla que organizó, puso como condición actualizar su padrón, debido a que tenían inscritos más de seis millones de militantes y posponerla hasta que se haya concretado.
Al día siguiente, después de la llamada de atención, apenas si rebasó el millón 100 mil militantes.
No obstante, la cúpula tricolor decidió que mejor la realizaría por cuenta propia, porque otro factor estaba en su contra: el económico. Andan escasos y organizarlo el INE significaría desembolsar varias decenas de millones de pesos, que no tienen y debían endeudarse más.
Ayer sábado, en la dirigencia nacional se citó al Consejo Político Nacional para mañana y se adelantó la elección para el 11 de agosto, lo que quiere decir que el gobernador Alejandro Moreno deberá solicitar licencia en horas y no rendirá su cuarto informe de gobierno.
Deberá pisar a fondo el acelerador, porque hay que recordar que si bien tiene el apoyo de 11 gobernadores, los otros tres candidatos visibles: José Narro, Ivonne Ortega y Ulises Ruiz, se han unido en su contra e irán como un solo bloque para tratar de que no llegue.
Ninguno de los cuatro la tiene fácil.
Hay que decir que el PRI no puede darse el lujo de seguirse dividiendo, porque está en juego su existencia.
Los resultados de las dos últimas elecciones lo colocaron en una situación precaria, y no son pocos los que aseguran que va a desaparecer. Ya se ha levantado, con distintos actores y diferentes momentos, pues cuando Vicente Fox ganó la Presidencia de la República, se habló en ese tono y los priistas tuvieron ese temor.
Hoy, ni dudarlo, el escenario es más complejo. Su electorado se ha reducido, así como su militancia. Está desfondado y con cáncer, producto de muchos factores.
Quien gane, también hay que decirlo, se habrá sacado la rifa del tigre y tendrá que componer muchas cosas. Para comenzar, tendrá que unir.
Si Alejandro Moreno se queda con la dirigencia del PRI, habrá vencido un gran reto.
Si lo hace, otro indestructible se quedará con la silla del cuarto piso.

Más información en la versión impresa…

  • OPINIONES

error: Content is protected !!