Loading

Siempre hay otros: En cuestión de identidad, sin caducidad

No solo ocupamos el escenario, sino también las butacas, el sótano y los desahogos.
Isabela Coppel

Una buena dosis de asombro no nos vendría nada mal en el diciembre por llegar, supeditados hoy en día a esa rutina que encierra hasta a la razón y donde se enlistan las calamidades, enfermedades, cuando en realidad la lectura es el desafío.
Adelantarse a los pronunciamientos no les garantiza un lugar de privilegio en 2021, unos por ahora en los diálogos de cara a esa introspección en público, otros en pequeños monólogos matizados por el escenario, ambas historias con las mismas pretensiones: el poder político por los próximos seis años en Campeche.
Visita nada sorpresiva, todo estaba armado, fríamente calculado en una agenda elaborada con anterioridad, por ello no hubo sobresaltos, solo respuestas sin eco con peones menores, de parte de una multipartidista que a todos ha dejado mal, abandonado o prometido el paraíso insufrible que nunca alcanza a llegar.
En la incomodidad del personaje que todo lo mueve con un teléfono que nunca suena, y habla y habla paseándose en los lugares comunes, de un pueblo que ya lo conoce que todo es por ese deseo insaciable de ambiciones, donde no están escondidos los olvidos, ni los nombres agraviados en un camino sinuoso.
Menos recursos para 12 meses a partir de enero, menos atención que no debe reflejarse en materias tan básicas como la salud y el sector educativo, en una vuelta a clases casi segura para la conclusión del presente ciclo escolar.
Pero hay nombres y apellidos que hacen su propio esfuerzo, en el panismo Carlos Rosado Ruelas llegó quizá tarde al festín al que no ha sido invitado, donde Eliseo Fernández Montufar aceleró las quejas iracundas sin respuestas, quedándole un solo color en la baraja multicolor que manejaba al inicio, con un odontólogo en la isla, fanático, sin acertar dentro de ese ambiente de expedientes sin salida.
Aunque muestren resultados de encuestas de dudosa procedencia, con el alcalde de Candelaria encabezando los momios azules, es más de lo mismo dentro de un enjambre de percepciones que molesten a los de la capital, que presumen sus mejores tiempos en la iniciativa privada.
Ana Martha Escalante ha renunciado y puede ir por una oportunidad en los sanos y saludables equilibrios en materia de género, pero también de probada capacidad de hacer las cosas bien cuando ha ganado una elección; mientras nadie más le hace segunda, en la reducida lista a la vista en un escenario sin tantos registros.
Los nombres en MORENA no alcanzan a ser vinculantes, se quedan cortos, fuereños los más con ambiciones inverosímiles, hasta de candidaturas a alcaldías como en Carmen, donde sin un año de residencia se pretende arrojar, desde un velero endeble, a los que han acompañado el proyecto de López Obrador desde 2005, como la doctora y hoy diputada local María Sierra Damián, de probada honestidad.
Entre esos tres estarán las propuestas, porque el PRD se ha extraviado, con el único diputado local en el Congreso de Campeche, Luis García Hernández, que se hizo independiente; serán menos favorecidos en una elección donde influirán otros factores, más internos, y de resultados, que externos, que abonen divisionismo y logren marcar diferencia.
Diciembre es el mes crucial para definir las tres alianzas que se avizoran en la entidad campechana, el golpeteo sube de tonalidad en las redes sociales, la ingenuidad de subir fotografías con políticos de la capital, “mostrando” cercanía habla de la carencia de trabajo a favor de la gente.
Nota aparte y comentario al margen debe ser la civilidad y no el encono para operar las próximas campañas políticas, la paz social y los bajos índices de violencia en la vida cotidiana deben entenderse como el buen hacer en la política de consensos de un gobernador que trabaja apegado a derecho y a favor de todos sin distinción.

En primera línea

Consumado el agravio en contra de la población, beneficiando a sus cercanos amigos, Óscar Rosas González no rinde cuentas de los millones en la dirección de Educación, Cultura y Deporte que mal dirige su subalterno Daniel “El travieso” Cantarell, por aquello que no paga sueldos a un maestro de piano por seis meses.
Y la otra cereza en la rosa color azabache es la discrepancia en los mercados públicos, continúa haciendo ruido el “mal manejo” en la venta y concesión de locales.


  • OPINIONES

Historia Previa

Layda sí

error: Content is protected !!