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De frente y de perfil: Semejanzas

Conforme se acercan los comicios presidenciales en Estados Unidos (8 de noviembre), retumban las quejas de uno (Donald Trump) de los dos principales aspirantes sobre la manipulación del proceso electoral.
Tanto han impactado estas formas en la Unión Americana, que hasta el propio presidente Barack Obama descargó una artillería verbal contra el candidato quejumbroso, Donald Trump, a quien pidió que “pare de quejarse” y deje de sugerir que las elecciones serán manipuladas.
El impacto de las palabras del aspirante presidente republicano trascendió las fronteras y en México se le trata de equiparar con lo expresado en varias ocasiones por Andrés Manuel López Obrador.
Hay quienes señalan a AMLO como el eterno quejoso e inventor del sistema de protesta anticipada o posterior de los comicios, cuando no gana, pero la realidad es que el esquema siempre ha existido en México, desde la etapa posrevolucionaria.
Tampoco López Obrador patentó los bloqueos, ya que éstos los iniciaron los panistas con su resistencia civil y no bloqueaban solamente una avenida, la principal de la una ciudad, sino que además de ello puentes fronterizos.
Otros que recurrían a los bloqueos en puentes y en casetas de aduanas eran los parmistas, que hicieron de esa medida una de sus principales estrategias en Tamaulipas.
Sin embargo  todo eso parece haber quedado en el olvido y ahora el único recuerdo sobre bloqueos y protestas es referencia directa a López Obrador.
Pero para el recuerdo sobre los inventores de las protestas se encuentra el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, el que el miércoles desechó tres recursos presentados sobre los procesos electorales en Aguascalientes, Oaxaca y Veracruz.
De esa forma los panistas Martín Orozco y Miguel Ángel Yunes, así como el priista Alejandro Murat, tomarán posesión el primero de diciembre próximo, al ser validados sus triunfos en las urnas.
Orozco derrotó a la priista Lorena Martínez por más de 14 mil votos, pero argumentaron que recibió ayuda de la Iglesia Católica que pidió, supuestamente, el voto para el panista, lo que fue desechado por los magistrados electorales.
Fueron los priistas y morenos los que pidieron la anulación de los comicios de Veracruz, aunque no lo consiguieron y Yunes Linares estará tranquilo, ya que fue reconocido su triunfo, sin los escenarios que presagiaba.
El caso del priista Murat era más tranquilo y no tuvo impedimentos de ninguna clase para que fuese reconocida su victoria.
Los Estados de Aguascalientes y Veracruz eran los más complicados, por ser dos entidades que el PRI quería recuperar en la mesa o que fuesen anulados los resultados para tener una segunda oportunidad de competir.
Los dos ganadores de esa contienda, Martín Orozco y Miguel Ángel Yunes, ganaron el gobierno estatal en una segunda oportunidad.
Orozco compitió contra Carlos Lozano en 2010, con resultado adverso, aunque se achacó su derrota a que el entonces gobernador Luis Armando Reynoso le jugó las contras al candidato de su partido, por no ser de su agrado.
Reynoso Femat apostó por otro candidato y prefirió sumarse a la causa de Lozano, aunque pagó caro su atrevimiento, ya que terminó en la cárcel, aunque solamente por unos días, por la compra de un tomógrafo a precios inflados.
Seis años después, el exgobernador de Aguascalientes paga las consecuencias de ese y otros excesos cometidos durante su administración y que, finalmente, de nada le sirvió frenar la victoria de quien ahora se encuentra listo para asumir el Gobierno del Estado seis años después.
Veracruz es una Entidad con historia similar, aunque solamente en lo de que el exgobernador irá a la cárcel.
A Javier Duarte de Ochoa no lo salva nadie, ni amparos ni sus abogados, ni sus amigos (ya lo abandonaron) ni la justicia divina de ocupar una celda.
El gobernador con licencia de Veracruz se enfrentó en las urnas con Miguel Ángel Yunes hace seis años y el triunfo le correspondió al priista por cerca de tres puntos porcentuales, con todo y los lamentos de fraude electoral.
Duarte de Ochoa gobernó por cinco años y 10 meses de una manera desastrosa, convirtiendo a Veracruz en uno de los Estados más endeudados del país, con mayores índices de inseguridad y violencia, copado por los grupos delincuenciales.
De ahí que el discurso de campaña de Yunes Linares versara sobre su compromiso de meter a la cárcel a Duarte de Ochoa.
Finalmente no lo podrá hacer, con todo y que ya fue ratificado como ganador de la contienda del pasado cinco de junio, ya que se le adelantó la PGR, la que fincó responsabilidades sobre diversos ilícitos sobre Javier Duarte, quien está considerado prófugo de la justicia.

Y Fausto
Hablando de exgobernadores que terminaron en forma dramática sus administraciones, el michoacano Fausto Vallejo Figueroa es uno de ellos, ya que, por enfermedad, dejó trunco su mandato.
Uno de los que cubrieron la vacante fue Jesús Reyna García, quien se encuentra en prisión desde hace algún tiempo por supuestos nexos con la delincuencia organizada.
El hijo de Fausto, Rodrigo pasó 11 meses en prisión, acusado de encubrimiento y vínculos con la delincuencia organizada.
Sin embargo, de Fausto se mantuvieron sospechas de lo mismo, aunque nunca fue acusado formalmente y hoy se encuentra sumamente recuperado de las enfermedades que lo aquejaron y obligaron a dejar inconcluso el período para el que fue electo.
Del gobierno de Fausto Vallejo se recuerda que fue una de las peores épocas para los habitantes de Michoacán, por la presencia de los grupos delincuenciales y el incremento de la violencia, tanto que orillaron al surgimiento de los grupos de autodefensas.
ramonzurita44@hotmail.com

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