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Obdulia Rodríguez Rodríguez

Mujeres que hacen historia, mujeres que hacen la Historia

Por Socorro Quijano Villanueva

Este año, la Dra. Obdulia cumple cien años de vida. La mayor parte de los cuales los pasó trabajando activísimamente en el campo de la Dermatología en el Centro Dermatológico Pascua de la Ciudad de México. En vida recibió numerosos premios, homenajes y reconocimientos.
El más valioso entre ellos podrían ser las palabras de sus alumnos cercanos: “Supo ser pobre entre los pobres”. En efecto la Dra. Obdulia se dedicó a tiempo completo a su trabajo profesional en el Centro Dermatológico Pascua y a sus consultas particulares. Nunca lucró con su profesión. Son famosas sus pioneras investigaciones para combatir la lepra y otras enfermedades de su área, conocimientos de los que se beneficiaron incontables personas: alumnos, pacientes, hospitales de México y del mundo.
Hoy, un hospital lleva su nombre, Dra. Obdulia Rodríguez Rodríguez, ubicado en Hospital General Ajusco Medio -Encinos 41 4ta. Sección, Ciudad de México.
Con motivo del centenario de su natalicio, su familia del Opus Dei le organizó una sorpresa, la visita de varios de sus alumnos; la Dra. Rodríguez hizo escuela en el ámbito de la medicina, y, al festejo de sus cien años, estuvo presente. Ahora, con un actuar silencioso que permitió a sus alumnos más fieles ser más sinceros en sus palabras de agradecimiento por su entrega diaria como amiga, maestra, compañera de trabajo.
Sus constantes participaciones en Congresos Nacionales e Internacionales la llevaron a viajar por todo el mundo y a recibir premios muy codiciados sin por eso perder el piso de quién era, una médica que estaba para servir siempre.
Tuve ocasión de conocerla personalmente desde hace aproximadamente 35 años; sobria, exigente, puntual, bien arreglada, sencilla a la ves. Hoy, sigue viviendo en la misma casa de siempre, cuidada por su familia para quien la vida de la Dra. Rodríguez vale tanto o más que antes, cuando estaba en plena “productividad”. Su trabajo ahora es enfrentar las limitaciones de la edad que a su vez son un motivo para quererla más.
Sean estas sencillas líneas un reconocimiento más al valor de la vida humana y sirvan de ejemplo a los trabajadores del área de la salud.