Loading

Siempre hay otros: El derecho a una culpable timidez

El hilo conductor y seductor de lo que se pretendía alcanzar, al final del debate respetuoso hasta cierto punto a media semana, no llegó a desencadenar pleitos incontrolables, y al parecer el recuento está por darse.
Nunca hubo una posición públicamente fuerte ni a favor ni en contra, de algo en particular entre los priistas que se denominan duros a si mismos; las connotaciones por cierto siempre son otras de la sociedad.
También hay que reconocer que no se muestra cohesión, sino interés por un solo proceso que se avecina, aunque se afirme que se allanaron los candados en otras latitudes.
Los que estaban ya pensándose seriamente ir por la libre de lo que les produce un dejo de desesperación, están atorados ahora, porque no saltarán como antaño; al menos así pareciera la consigna.
MORENA no va a cachar ex priistas resentidos con el sistema de selección de candidatos, ni mucho menos les dará un lugar de privilegio para aspirar a seguir haciendo lo mismo de siempre.
Candados en el pre dictamen para el sábado próximo en la Asamblea Nacional del PRI, que tuvo mesas de exposiciones, no de debate; la plancha ya los había alcanzado días antes a los que hicieron uso de la voz, vía el micrófono abierto.
Candados abiertos a candidaturas independientes de ciudadanos alejados del reflector mediático, donde Beltrones y Gamboa eran hasta ayer, los paladines de la democracia en su partido.
Candados abiertos para tener una baraja más amplia en una sociedad crítica, harta de mirar cada tres años a los mismos de siempre, que llevan por lo menos 30 años en la ubre de un cómodo presupuesto electorero, no identificado con la rendición de cuentas.
Candados donde ahora, abiertos éstos, se pueden mirar Aurelio Nuño y Pepe Meade; que juntos y por separado han resuelto más problemas los últimos cinco años, que Ivonne Ortega, Ulises Ruiz y otros tantos a los que la ingenuidad se les agotó el miércoles pasado en Campeche.
El sentimiento de frustración se verá en las próximas semanas, cuando uno a uno de los que creyeron tener la verdad absoluta no son tomados en cuenta, ni para acompañar el despliegue mediático de la conciencia partidista.
No hubo antes, como ahora, capacidad resolutiva de los priistas. Los jóvenes fueron parte de ese notable impulso de cambio, logrando una tercera parte de los espacios para la competencia electoral en 2018.
Se le puede nombrar de mil formas, me comentaba un paisano ayer, y dar otras tantas explicaciones. La realidad es un despliegue inusual de una militancia fallida, porque los candados, aseguran los rudos de siempre, le da espacios a los externos y deja que la fila de los inconformes siga creciendo en las oportunidades no alcanzadas.
El PRI, dicen otros, tiene suficientes elementos para dar batallas épicas, porque hay buenos y malos, se dice y se escucha bien, pero los segundos no dejan pasar a los primeros, sedientos y maduros, pero ocultos en las primeras líneas de acción.
La militancia es una fantasía. Muchos que ahora vemos de rojo, en las urnas se manifiestan votando en silencio de azul, y ríen y se carcajean en privado de la maldad que los ubica en el clientelismo de tres o seis años, según sea el caso.
Una abultada burocracia también alcanza a los partidos políticos en general, tan propensos a moverse más en periodos de definiciones; los conservadores darían como respuesta a las interrogantes que se van a replegar, pero no lograrán irse del todo.
Porque hay mayores intereses. Ya están en la dinámica de las sucesiones de generaciones los hijos de los adultos mayores en el priismo; son diputados y senadores, alcaldes y funcionarios de buenos niveles en la estructura gubernamental.
Otras preguntas rondan la quietud después de la tormenta tropical. Si realmente se abrieron los candados para beneficiar a los únicos dos que no están identificados como priistas para la candidatura presidencial, o el distractor ha sido tal, que el futuro ungido hoy goza de cabal salud de intocable. Cuarta de cinco partes.

En primera línea
Vaya que somos hijos del rumor y la mala vida. Un futbolista ejemplar y un cantante de moda, por cierto de Chiapas, son el foco incandescente de una agría crítica sin razón.
Algo estarán cocinando a fuego lento los norteamericanos, que se están haciendo de las más recientes cajas chinas exitosas de que se tenga memoria. Por cierto, falta menos para el TLC recargado de inquietud.

  • OPINIONES
error: Content is protected !!