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La vieja guardia sufrió una sensible baja: Ramón Conde

Por Reynaldo J. Reyes Viana

SEGUNDA Y ÚLTIMA PARTE

Estoy dotado de un cuerpo perfecto que es digno de confianza. Cada órgano, cada célula de este cuerpo tiene su función y está dirigido por una inteligencia interna hacia la acción perfecta. Este cuerpo es un fino equipo y su energía y habilidad harán todo lo que de él se requiere durante este día. Responde a todas mis necesidades y yo tengo absoluta confianza en él, pues está hecho de la energía eterna de la vida.
Mi mente es una fina pieza de equipo. Y como mi mente es mi uso de la mente única (la mente que conoce, ve y crea todo), conoce la solución de cada problema y sabe que conoce. Y puesto que hay una mente común a todos los individuos, la mía nunca es débil ; es la mente que obró en Jesús, Sócrates, Platón, Shakespeare, Lincoln, Emerson y Edison. Por tanto, tengo toda la dotación necesaria para salir airoso de este día…
…Conozco que estoy en este mundo para ser una expresión sana y gloriosa de la vida, por lo cual me pregunto “Qué puedo hacer hoy para que el mundo sea mejor? ¿Cómo puedo ayudar a alguien? ¿Cómo puedo aliviar algún dolor, sufrimiento o pena? ¿Cómo puedo servir mejor a la vida?” Yo también quiero decir como aquel gran maestro: “Yo he venido para que ellos puedan recibir la vida”. Este es también mi motivo: servir. También sé que cuando sirvo altruistamente, estoy mejor servido…
…Iré a través de este día con coraje, fe y entusiasmo. Examinaré cuidadosamente mis pensamientos y guardaré mi casa mental para que ningún negativo pueda penetrar en ella.
Mis motivos están más allá de todo reproche. Mis actos están gobernados por una inteligencia y sabiduría internas que conocen más acerca de mí 7y mis necesidades que lo que yo conozco acerca de mi mismo. El Señor es mi pastor; yo no estaré necesitado. El me guía al lado de tranquilas aguas; restaura mi alma; me guía por los senderos de la rectitud; no temeré ningún mal. Tu vara y tu cetro me confortan. Mi mente subconsciente interna –el Señor o Ley de mi Vida-me guía a las situaciones correctas. El construye mi cuerpo; sostiene mi equipo físico y dirige mis asuntos. El piensa a través de mí, me dirige y me guía; me creó y me sostiene…
…¡Este es el gran día! El día en que el gran bien me puede llegar. Yo lo espero, lo acepto y doy gracias por él. Sé que todos los amados por mí son también guiados, cuidados y sostenidos por la misma mente infinita y creadora.” (Fragmentos tomados del libro LA MENTE EN LAS RELACIONES HUMANAS por Dan Custer. Editorial CECSA)
Y con esa mentalidad y tranquilidad, estando en su casa, como lo deseaba, esperó u ordenó el último latido de su corazón y comenzó ese eterno viaje y para que goce de la tranquilidad que lo distinguió su última misa de cuerpo presente fue oficiada y consagrada por Fray Gonzalo Fidel Ramírez Oliver OFM.Y el Diocesano José Guadalupe Pérez Mendoza.
DESCANSA EN PAZ, MAESTRO DE MUCHOS Y AMIGO DE TODOS.

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