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Diputados de MORENA son paleros y sirvientes: Resistencia Civil Pacífica

La prohibición para criticar a la gobernadora Layda Sansores Sanromán y sus funcionarios, aprobada por el Congreso del Estado viola la libertad de expresión plasmada en la Constitución y solo exhibe que los 16 diputados de MORENA son paleros y sirvientes de la mandataria, sentenció el líder de la Resistencia Civil Pacífica (RCP), Álvaro Omar Chiquini Cu.

Acompañado de integrantes de su movimiento, reprobó que las modificaciones a la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para agregar la ‘violencia mediática’ le da impunidad a la titular del Ejecutivo Estatal, para seguir abusando del poder, como hacían los anteriores gobernadores.

“Dicen que andan molestos e indignados porque se criticó a la gobernadora; eso solo demuestra mezquindad, corrupción, entreguismo, subordinación, servilismo y todas las formas de bajeza, así como falta de honorabilidad y honestidad”, arremetió en tono muy violento.

Y repudió que en su “Martes del Jaguar”, Sansores Sanromán se burle y le falta el respeto a muchos campechanos, y ningún legislador morenista dice nada; tampoco han pedido castigo para los funcionarios que no pagan pensión alimenticia, o que maltratan, causan y cometen crímenes y violencia contra sus mujeres.

“Hace unos días se detuvo a un joven de 21 años de edad con el futuro por delante, y parece que se les pasó la calentadita a la policía y se les murió en los separados. Ante estos hechos, no vi a ningún palero diputado desgarrándose las vestiduras y pidiendo castigo. En la Fiscalía se agredió a una ciudadana y permanecieron ciegos, sordos y mudos”, atajó.

Manifestó que la libertad de expresión y comunicación le tiene bajado los calzones el Gobierno del Estado a sus chayoteros, paleros y sirvientes, especialmente a los 16 que no son diputados sino paleros, comparsa, sirvientes y meseros, y que han sido cómplices de adulterar la Ley”.

Finalmente, pidió a las y los diputados del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano (MOCI) no dejarse contaminar por el poder.